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Montserrat Roig

Visat núm. 8
(octubre 2009)
por Neus Real
Montserrat Roig forma parte del grupo de escritores que se dan a conocer alrededor de 1970, y que, tras tres décadas de posguerra, marcan un punto de inflexión en la historia de la literatura catalana. Autora de éxito, catalanista, izquierdista, feminista y mujer comprometida a muchos niveles, esta barcelonesa destaca sobre todo en los campos de la narrativa y del periodismo. Su muerte prematura acaecida en 1991 impidió la continuidad de una obra con dos etapas bien definidas que presenta hitos como la novela El temps de las cireres, el reportaje Els catalans als camps nazis, la recopilación de cuentos El cant de la joventut o el ensayo Diga’m que m’estimes encara que sigui mentida. Muy traducida al castellano, algunos de sus textos se han traducido a varias lenguas europeas, e incluso al chino o al japonés.

Montserrat Roig y Fransitorra nace en Barcelona en 1946. El 1968 se licencia en Filosofía y Letras por la Universidad de Barcelona, y en 1970 gana el Premio Víctor Català con el que será su primer libro de narraciones: Molta roba i poc sabó... i tan neta que la volen (1971). La obra comienza el ciclo narrativo de los años setenta, que completan Ramona, adéu (1972), El temps de les cireres (1977, Premio Sant Jordi 1976) y L’hora violeta (1980). La recopilación de 1971 y estas tres novelas literaturizan la historia reciente de Barcelona (desde finales del siglo XIX hasta los años setenta del XX) mediante el periplo de dos familias —los Ventura-Claret y los Miralpeix—situando las mujeres a primer término. Roig se enfrenta al propio pasado político, cultural y literario en busca de una identidad propia como escritora en la Catalunya convulsa y cambiante del momento. De aquí que se acoja a modelos consolidados (Narcís Oller, Josep M. de Sagarra y Mercè Rodoreda) a la vez que experimenta con nuevos procedimientos (de manera muy clara en L’hora violeta) o que coteje cuestiones tan nucleares con relación al yo como el sexo y la expresión de la subjetividad. Y es que a través de una narrativa construida a través de conexiones intertextuales la autora intenta comprender, explicar y explicarse, de dónde viene y quien es. Por esta razón recupera y reconoce sus orígenes —en un movimiento que evidencia la importancia de la memoria en su escritura— a la vez que intenta deshacerse de los pesos muertos que siente arrastrar por su condición de catalana, mujer, hija de la posguerra y apasionada de la literatura iniciada a finales del franquismo.

Paralelamente a la creación literaria, Roig trabaja de periodista en la misma dirección: en la doble faceta del compromiso colectivo y la búsqueda individual. Sus entrevistas a grandes figuras de la cultura en medianos escritos y audiovisuales son famosas, y desde de su publicación en cinco volúmenes —los tres de Retrats paral·lels (1975, 1976 y 1978) y los dos de Personatges (1978 y 1980) —, se han convertido en todo un punto de referencia. Igual que el libro Els catalans als camps nazis (1977), un documento estremecedor que obtiene el Premio de la Crítica Serra d’Or de reportaje histórico en 1978.

En los años ochenta, exorcizados los demonios de la primera juventud y en sintonía con la nueva etapa cultural que se abre poco a poco en Cataluña, Montserrat Roig emprende nuevos caminos literarios. La novela L’òpera quotidiana (1982), todavía vinculada intertextualmente a la narrativa anterior pero que supone el abandono definitivo de los personajes que lo habitaban, sugiere algunas de las vías por dónde se desarrollarán la novela La veu melodiosa (1987) y los relatos de El cant de la joventut (1989) —y solo hace falta fijarse en los títulos para darse cuenta de que la omnipresencia de los referentes temporales cede el protagonismo a, por ejemplo, los elementos musicales—. En estos dos libros, Roig logra una primera madurez literaria que no deja de insinuar el potencial que le queda por desplegar. Este potencial se interrumpe debido al cáncer en noviembre de 1991, y aún así se encuentra presente, si bien bajo otra forma, en la deliciosa prosa del ensayo Diga’m que m’estimes encara que sigui mentida, última obra publicada en vida de una autora muy querida por el público y de la cual no deben sus textos dejar de reeditarse.

Traducido por Miguel Ángel Muñoz Zammit
Montserrat Roig
Comentarios sobre la obra
Tiempo de cerezas (1976)
por Núria Cabré
Ramona, adéu (1972)
por Neus Real
Fragmentos
El cant de la joventut
Català | Français | Italiano | Ivrit
Tiempo de cerezas
Català | Deutsch
La voz melodiosa
Català | Italiano | Português
L’hora violeta
Català | Deutsch
Ramona, adiós
Català
Reseñas
Deessa
por Núria Cabré
La obra periodística
por Núria Cabré
Bibliografía
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