Facebook Twitter

Mario Benedetti

Visat núm. 18
(octubre 2014)
por Sara Serrano Valenzuela
Miembro de la Generación Crítica o del 45 en su país, Mario Benedetti acertó condensando, en el conjunto de su obra literaria, sencillez y don de la palabra. Es autor de un corpus que incluye todos los géneros literarios, con títulos traducidos al inglés, italiano, alemán, ruso o francés, entre una amplia variedad de lenguas.

La Generación del 45 en Uruguay, de las más creativas y activas de Latinoamérica, rompió con el juego de elogios del que se alimentaban las generaciones anteriores. Esta Generación Crítica estuvo formada por intelectuales de izquierdas, la mayoría de ellos escritores —Onetti, Benedetti, Idea Vilariño, Rodríguez Monegal o Martínez Moreno—, y se agrupó entorno a Marcha, una revista que sería el escaparate de sus máximas y de la cual Benedetti fue el director literario desde 1954. La víspera indeleble (1945), el primer poemario del autor, lleva por título el emblema de esta generación crítica uruguaya.

Benedetti cultivó diferentes géneros literarios y los dotó de una gran variedad de registros, aunque él mismo se confiesa «un poeta autor de algunas novelas». Es el poeta de los versos de Cotidianas, Poemas de otros, Viento del exilio o Las soledades de Babel y el novelista de Quién de nosotros, La tregua, Gracias por el fuego, Primavera con una esquina rota y La borra del café. Por lo que a narrativa breve se refiere, se atrevió, obteniendo muy buenos resultados, con los cuentos de Montevideanos, La muerte y otras sorpresas, Con y sin nostalgia o Geografías. Escribió el polémico ensayo de El país de la cola de paja y reunió los principales textos de ensayística, teoría de la literatura y crítica en los volúmenes Articulario, Literatura uruguaya del siglo XX y El ejercicio del criterio. Es, además, el dramaturgo de El reportaje, Ida y vuelta o Pedro y el capitán.

Pese a la gran variedad que presenta una obra de ochenta títulos, puede ser calificada de gran coherencia y de poseer un estilo común en todos ellos. Benedetti escribe con una vocación comunicante, es decir, su intención es establecer un diálogo con el lector, una relación entre ambos, crear una cercanía lo más natural posible. El escritor habló siempre de la vida, del amor, de su tierra, del exilio y del desexilio —el retorno, para Benedetti, y sobre todo las consecuencias de ello. Se podría constatar que el autor eligió para su obra una cotidianidad temática y a la vez estilística. Otro elemento que le caracterizó fue la experimentación de géneros. Benedetti afirmaba que él había introducido mucha poesía en la narrativa y que se había servido de procesos narrativos para la poesía. En esos experimentos suyos siempre encontraremos dos rasgos fundamentales: el humor y la ironía. Aunque en una primera etapa aparezcan muy tímidamente, con el tiempo llegan a ser un componente esencial para el autor, que criticará su país desde una perspectiva a menudo ácida y sarcástica. Del mismo modo que su obra experimenta esta progresión irónica, también experimenta un cambio importante relacionado con la confianza que el autor va adquiriendo a lo largo de los años. Y es que el primer Benedetti —el autor de La tregua o Gracias por el fuego— todavía no había hallado suficientes motivos para escribir desde otra perspectiva y en su obra se observa un carácter algo pesimista. No obstante, más adelante se dará cuenta de que desde el exilio también se puede luchar a través de la palabra y eso le sumerge en un optimismo combativo que sostiene hasta el final.

Mario Benedetti tendría que esperar hasta los últimos años de su vida para recibir un reconocimiento público por su labor. Entonces es fácil encontrarle viajando para recibir premios, asistiendo a congresos, presentaciones, entrevistas y homenajes, convertido casi en un fenómeno social. Se realizó un documental sobre su figura y fue distinguido en 2002 por su ciudad natal, Montevideo, con el título de Ciudadano Ilustre.

Sus versos y sus novelas han sido traducidos prácticamente a una veintena de lenguas. En la bibliografía adjunta se encuentra un listado detallado de las ediciones de traducciones más relevantes de la obra de Benedetti con títulos en inglés, alemán, portugués, italiano, neerlandés, ruso, búlgaro, eslovaco, griego o checo. Destacan La tregua —traducida a siete lenguas con dos ediciones distintas en italiano—, Primavera con una esquina rota —traducida a seis lenguas— y la obra de teatro Pedro y el capitán —traducida a ocho lenguas, dos de las cuales son el gallego y el catalán. Además, existen traducciones fragmentarias al euskera, hebreo, japonés, finlandés, ucraniano, flamenco y rumano.

Traducido por Sara Serrano Valenzuela
Mario Benedetti. Dibuix de Carme Mateo, 2014
Buscador de autores
A-B-C-D - E-F-G - H - I
J - K - L - M - N - O - P - Q - R
S-T-U-V-W-X-Y-Z
Literatura universal en catalán
Pueden consultar máss páginas sobre la literatura universal en catalán en:
Con el soporte de: